El Senado de Chile aprobó durante la madrugada del jueves la megarreforma legislativa con la que el gobierno del ultraderechista José Antonio Kast espera impulsar la economía, y que la oposición de izquierda critica al considerar que favorece solo a los sectores más ricos. Al plan solo le resta una validación en la Cámara de Diputados, donde los grupos de derecha son mayoría. El ministro de Hacienda Jorge Quiroz celebró la aprobación destacando que el proyecto hará posible el crecimiento económico del país. La reforma contempla una reducción gradual del impuesto a las empresas del 27% al 23%, buscando acercarse al promedio de los países desarrollados. Sin embargo, la estatuaadora Beatriz Sánchez advirtió que cada punto de reducción representa una pérdida de 420 millones de dólares en recaudación estatal. También se incluye un congelamiento de condiciones tributarias por 20 años para inversiones superiores a los 350 millones de dólares. Las encuestas de Cadem revelan que el 56% de la población rechaza la bajada de impuestos. La popularidad del presidente Kast continúa en decline, mientras su gobierno ajustó a la baja las expectativas de crecimiento anual del 4% al 3.5% para el final de su mandato en 2030. Ciudadanos consultados expresaron preocupación por el impacto en los recursos públicos destinados a salud y educación. Entre las medidas más controvertidas figura el reembolso de inversiones para empresas a las que se les revoquen permisos ambientales. El Fondo Monetario Internacional señaló que la propuesta podría estimular el crecimiento económico pero ejercería presión sobre las cuentas fiscales.

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